
Hola me llamo María y tengo 27 años, me considero hetero 100%...Pero de vez en cuando no me importa jugar con la ambigüedad, es algo alternativo y excitante.
También me puedo considerar ninfómana, es una situación límite que da mucho juego...sobre todo en el ámbito sexual.
Mi novio se llama Noel, es el mejor hombre que me he podido encontrar,tiene 20 años y es un amante excepcional, sabe como tocarme y darme placer ...Cada noche me posee como si fuese el último día de nuestras vidas...
En mitad de la noche me despierto sobre saltada al sentirlo junto a mi , él está tumbado a mi lado abrazándome con sus fuertes brazos...Su suave respiración me roza el cogote con un leve compás.
Poco rato después yo abro los ojos,le miro, me mira...Me dejo llevar por la profundidad de su mirada,le sonrío me sonríe y en el más mínimo fragmento de segundos comienza a cariciar mi sexo con su mano cálida;primero suavemente, segundo rápido,tercero...pierdo el norte y me dejo llevar por todas sus caricias,muerdos, lamidas...
Lentamente desciende hacía mi monte de Venus, me abre suavemente mis nalgas...mientras introduce su lengua húmeda una y otra vez así hasta llevarme al séptimo cielo...Siento que su pene está bien caliente y húmedo , es entonces cuando bajo mi mano hacía su miembro tieso y empiezo a jugar con el...Noel se deja llevar por el placer jadeando gimiendo y suplicando que no pare...
Antes de que el muchacho se corra en mi mano bajo hacía su sexo y comienzo a lamersela de forma pícarona y juguetona...él no me deja terminar la faena, y rápidamente me abre de piernas introduciéndome su pene en mi vagina encharcada para recibirlo...
Es algo exquisito...nuestros cuerpos se enlazan entre si, sin importarnos nada de nada...Así hasta llenarnos de amor mutuamente...